Carnaval del país

Lo que dejó enero: el análisis de la competencia del Carnaval rubro por rubro

Pasaron las primeras 5 noches de la Fiesta Nacional del Carnaval y las cuatro comparsas que desfilan en la presente edición jugaron sus mejores cartas para obtener la copa 2026. En una temporada con un nivel artístico muy parejo, cada detalle cuenta.

Domingo, 8 de Febrero de 2026, 6:17

Redacción EL ARGENTINO

Papelitos, Ará-Yeví, Marí-Marí y O’Bahía tuvieron su primer mes de competencia y tanto las fortalezas como las debilidades de cada una de ellas será lo que las posicione de cara a un fin de temporada incierto. Más de 40 jurados serán los encargados de definir cuál de todas logró imponer sus virtudes por sobre las demás, en una edición en la que ninguna pareciera tener una amplia ventaja por sobre otra.

 

En este análisis intentaremos ahondar en cómo fueron las primeras noches de desfile en el Corsódromo José Luis Gestro, y así poder tener una aproximación a cómo podrían darse los resultados el próximo martes 3 de marzo.

 

Rubro: Vestuario

 

 

Este ítem es uno de los que aporta mayor cantidad de puntos en la sumatoria total, pero que a su vez genera un mayor nivel de inversión por parte de los Clubes participantes. Por eso, cada comparsa apuesta fuertemente a este rubro cuidando cada detalle para que desde la primera noche el impacto sea contundente.

 

En este sentido, desde la primera noche de la edición 2026 tanto Papelitos como Marí-Marí fueron las comparsas que mejor lograron llegar la primera luna de esta temporada. Cada una con un estilo propio, característico de la adaptación temática y fiel a la estética que se proponen desarrollar, tanto los del Club juventud Unida como los de Central Entrerriano mostraron vestuarios completos, con gran nivel de confección, detalles y ornamentaciones.

 

Un poco más atrás se posicionaron O´Bahía y Aará-Yeví, ambas con evidentes faltantes en tocados, complementos, y detalles de terminación que deslucieron su debut. Sin embargo, durante la presentación de la noche 2, ambas propuestas lograron remontar ese debut tibio y mostraron grandes avances, lo que benefició el desarrollo de sus propuestas no solo en ese rubro, sino también en la totalidad de su puesta en escena.

 

En el caso de O´Bahía más allá de algunos cuestionamientos e impugnaciones, la calidad, claridad, uso del color y la riqueza de diseños propuestos son de una digna competidora por el primer puesto. En cuanto a los del Tiro Federal, con una estética bien diferente a las demás, lo cual en un carnaval tan parejo podría resultar una ventaja, se logró plasmar en colores, texturas y diseños la temática propuesta, generando los climas y momentos adecuados.

 

Rubro: Carrozas

 

 

Uno de los aspectos característicos del Carnaval de Gualeguaychú, y que lo distingue de otras fiestas similares en el país, es la imponencia y la calidad de sus carrozas. En este sentido, las cuatro comparsas en competencia han sabido estar a la altura poniendo en escena propuestas de lo más diversas, todas ellas dignas de desfilar por el mayor escenario a cielo abierto de la Argentina.

 

Si bien el criterio de evaluación propuesto a los jurados brinda aspectos orientativos como tamaño, proporción, forma, color, terminación, ornamentación, iluminación y efectos lumínicos, cada carroza de esta edición cumple con la función para la que ha sido diseñada por los equipos creativos. Por esto, no sería extraño que haya sorpresas en este rubro, ya que además de tener un fin estético, cada carro también cumple una función narrativa y escenográfica dentro de las historias que se proponen.

 

En el caso de Papelitos, tanto el carro de apertura como el de cierre muestran el inicio y el final de la historia de “Vivos”, a través de grandes figuras con movimientos, elemento, texturas y colores propios de la temática propuesta. En el caso de Aá-Yeví la carroza de apertura combina múltiples elementos, técnicas pictóricas, efectos lumínicos, personajes y movimientos que son totalmente funcionales al concepto general y a la puesta en escena.

 

Por su parte, el carro de cierre aunque abstracto, fusiona elementos que simbolizan aquella reflexión con la que culmina la historia planteada de una forma poética, con una estética fiel a lo que se ha ido mostrando. En el caso de Marí-Marí, en el carro uno se introduce al espectador al universo del genio de la lámpara en la Cueva de las maravillas, lo que sirve para situar en espacio y ambiente, a la vez que es funcional al acting de puesta en escena. En el caso del carro 2, se logra impactar a través de la estética y la imponencia del elefante combinado con el lujo del palacio a esa fantasía hecha realidad.

 

Por último, el carro de apertura de O´Bahía contiene toda la esencia y la narrativa de la ira del Sultán, con una impronta masculina, en un espacio desértico, que combina elementos, texturas y colores que funcionan a la perfección. En el carro 2 la estética, los colores y las formas se contraponen al carro 1, evidenciando el giro dramático de la historia, con una atmósfera femenina, llena de misterio y delicadeza.

 

Rubro: Desfile

 

 

Este ítem es uno de los que puede presentar mayor variación de una noche a otra si no se cuida con atención cada uno de los aspectos que componen el desarrollo de una comparsa. Siendo un ítem que se apoya principalmente en cómo los integrantes logran plasmar el desarrollo integral de la historia, factores como la energía, la temperatura, el orden de salida o una demora imprevista pueden afectar seriamente el desfile como se pudo ver durante la primera noche de esta edición. Si bien es un ítem que no aporta un caudal de puntos tan contundente como Vestuario o Carrozas, podría ser trascendental para definir una edición que se muestra tan pareja en los aspectos plásticos.

 

Desde el inicio de la temporada papelitos ha tenido un desfile parejo en orden, distancias y energía, como así también en lograr una interacción con el público a través de sus escuadras más teatrales. La historia se entiende fácilmente gracias a la teatralidad de sus vestuarios, lo que ayuda a que el desfile sea fluido y dinámico.

 

En el caso de Ará-Yeví, la primera noche no fue la mejor debido a que muchas de las cosas que se presentaron en escena fueron terminadas con poco tiempo de anticipación, pero que en las noches subsiguientes logró recuperarse y volver a pisar fuerte, con ese sello distintivo del temblor negro y dorado. El desfile mejoró en formaciones, en alegría, en energía y sobre todo en las diferentes propuestas ideadas desde la Comisión de Frente hasta las escuadras que dramatizan momentos puntuales de la historia.

 

Del mismo modo, Marí-Marí tuvo un debut incómodo debido a la falta de organización en el desfile de la noche uno, lo que generó numerosos baches en el desarrollo, algo que fue subsanado para la segunda luna. Con una buena propuesta escénica, los de rojo y negro han sabido posicionarse con grupos de baile y personajes que sirven para narrar la historia y mostrar el avance de los personajes principales. Sin embargo, hasta la noche 5 y de manera intermitente se siguen generando algunos baches en el desfile, lo que podría ser un punto débil en una propuesta que cuida todos sus detalles.

 

Por último, al igual que sus antecesoras, O´Bahía tuvo un comienzo de temporada flojo debido a que en la noche 1 la demora y el frío jugaron una mala pasada para los de Pescadores, que desfilaron cansados y con poco público, lo que dificultó el feedback tan necesario para el desfile. Pero, desde la segunda noche de competencia, los de azul y blanco no han parado de crecer, consolidando su propuesta con un desfile parejo, sincrónico, con coreografías grupales que funcionan en los estribillos, con buena interacción con el público y con la introducción de ballets y personajes que ayudan que la historia avance.

 

Rubro: Música

 

 

El aspecto sonoro es uno de los más importantes para que el despliegue de una comparsa tenga el impacto y la energía necesarios para afrontar un escenario tan grande como el Corsódromo José Luis Gestro, sin embargo es el ítem que menos puntaje aporta para la competencia. En este sentido, el sistema de puntajes no es acumulativo durante las noches, sino que se da por asignación de un puntaje determinado de manera escalonada, a partir de cómo haya resultado la sumatoria de la temporada, por lo que la ventaja que podría sacar una comparsa sobre otra termina siendo mínima.

 

Es preciso decir que más allá de que hay bandas mejor consolidadas que otras por su trayectoria, por títulos obtenidos o por permanencia en el espectáculo, sería injusto basarse únicamente en estadísticas para intentar establecer un pronóstico sobre el resultado de la presente edición. Lo que sí debe valorarse, es que cada una de las bandas musicales ha sabido desarrollar de manera precisa el marco sonoro para el acompañamiento y desarrollo de cada propuesta. Desde los tetracamepones Furia del Oeste, pasando por la multipremiada Alma Carnavalera, desde la histórica Toque de Samba, hasta la debutante Carioca Carnaval, cada conjunto logra un profesionalismo y un nivel narrativo único. Cada vez más las bandas del carnaval del País logran imponer su marca siendo protagonistas indiscutidas de lo que sucede cada noche en el Corsódromo, dotando el ambiente de climas inigualables, que transportan a los espectadores a esos universos mágicos propuestos en cada comparsa.

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