Redacción EL ARGENTINO
La Municipalidad de Gualeguaychú ejecuta tareas de limpieza y perfilado de zanja en calle La Cantera, desde Asisclo Méndez hacia el norte, con el objetivo de optimizar el drenaje pluvial y asegurar un funcionamiento hidráulico adecuado en el sector. El tramo presentaba acumulación de barro, restos vegetales y una reducción significativa de la capacidad de conducción, lo que generaba problemas de escurrimiento en días de lluvia.
Las labores incluyeron la extracción de un tronco de gran porte que obstruía una alcantarilla existente, impidiendo la circulación normal del agua y provocando retenciones aguas arriba. Con su retiro se restableció la continuidad del flujo y se recuperó la sección útil del conducto.
En paralelo, se desarrolló la limpieza integral del cauce con retiro de sedimentos finos y material orgánico depositado, lo que permitió recuperar la pendiente hidráulica y favorecer el drenaje.
Perfilado y reconformación de taludes
Mediante el uso de maquinaria pesada, en particular una retroexcavadora Sinomach, se avanzó en la reconformación de taludes y el perfilado del fondo, tanto en el tramo norte como en el sur de la manzana 786/55. El criterio técnico aplicado busca estabilizar las márgenes, ordenar la sección transversal y evitar desmoronamientos que reduzcan nuevamente la capacidad del canal.
La intervención corrigió irregularidades del terreno, eliminó acumulaciones que actuaban como barreras internas y definió un perfil continuo que facilita el escurrimiento hacia los puntos de descarga. El estado previo del sector evidenciaba un cauce estrechado por depósitos de lodo y vegetación acuática, con agua de escasa circulación y sectores de estancamiento. A partir de las tareas en curso, la traza recuperó profundidad y continuidad, con taludes más definidos y un lecho despejado que mejora la velocidad del flujo y disminuye la probabilidad de desbordes en eventos de lluvia.
La planificación prioriza puntos críticos del sistema pluvial urbano, con intervenciones que combinan limpieza, desobstrucción y adecuación geométrica del canal. La mejora del drenaje no responde a una tarea aislada, sino a una política sostenida de gestión del agua de lluvia, donde cada tramo recuperado suma resiliencia a la red y disminuye el impacto de eventos intensos.
Sostener estos trabajos con criterios técnicos claros y continuidad operativa resulta clave para proteger la infraestructura urbana, resguardar a la comunidad y garantizar que el sistema funcione cuando más se lo necesita.