Redacción EL ARGENTINO
El PAMI tiene en la actualidad una deuda con sus prestadoras que alcanza los $500.000 millones, según precisaron fuentes oficiales. El organismo les adeuda a clínicas, sanatorios, médicos y farmacias. Con el conflicto en ciernes, el ministro Lugones recurrió la semana pasada al Ministerio de Economía, liderado por Luis “Toto” Caputo, para explorar un auxilio financiero.
A la par, la crisis del PAMI también impacta en la cadena de provisión de medicamentos. Un comunicado del Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires advierte: “Atención. Las farmacias en situación crítica. Informamos a nuestros pacientes que, ante la falta de pago de las prestaciones por parte del PAMI, nos encontramos en una situación financiera crítica que dificulta la reposición de medicamentos”. Si bien remarcan que mantendrán la atención a los afiliados, aclaran que “la entrega de medicación quedará estrictamente sujeta al stock disponible en cada local”.
Hace ocho días hubo un encuentro entre los ministros Lugones y Caputo. No hubo una resolución para enfrentar el pasivo del PAMI y, desde la cartera de Salud, sugirieron en reserva que hay una demora en la transferencia de fondos para hacer frente a las demandas.
Desde la Casa Rosada, en tanto, relativizaron el conflicto interno y se mostraron confiados en una pronta resolución de la crisis de pagos que enfrenta al PAMI con sus prestadores. “Algún mecanismo va a haber. Va a haber algún tipo de acuerdo. Hay solo un mes de atraso”, justificaron voceros oficiales ante las consultas sobre cómo pensaba el Gobierno resolver el conflicto que hasta llegó a ser tema en el AmCham Summit 2026, encuentro organizado por la Cámara de Comercio de los Estados Unidos (AmCham) en el Centro de Convenciones de Buenos Aires. Allí, Lugones afirmó ayer que “el PAMI está pagando”.
La semana pasada, cuando el choque con los médicos de cabecera de la obra social de los jubilados y pensionados, que serían unos 8000, parecía inminente, el Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello, publicó un comunicado en el que tomaba distancia del conflicto. “Toda información, consulta y gestión vinculada a dichas áreas corresponden ser canalizadas a través de las autoridades competentes de Salud”, especificó el breve texto que se difundió en la red social X. El mensaje dejó al descubierto los cortocircuitos dentro del gabinete nacional.
El PAMI cuenta con un presupuesto anual de más de 10 billones de pesos, pero en la actualidad no contaría con los recursos para afrontar la deuda reclamada por los prestadores. La obra social de los jubilados está a cargo de Esteban Leguízamo, cuya gestión quedó en la mira por una denuncia por presuntos sobreprecios en la compra de lentes intraoculares. Fuente: La Nación