Redacción EL ARGENTINO
Los mercados internacionales volvieron a sentir el impacto de la guerra en Medio Oriente. Este jueves, los principales índices de Wall Street registraron bajas en torno al 0,3%, mientras que el precio del petróleo en Estados Unidos se disparó un 12%, alcanzando los 111 dólares por barril.
La tensión se incrementó luego de que el presidente norteamericano, Donald Trump, anunciara que intensificaría las operaciones militares contra Irán en las próximas semanas. Estas declaraciones redujeron las expectativas de un acuerdo rápido y generaron incertidumbre sobre el abastecimiento de crudo en el Estrecho de Ormuz, una zona clave para el comercio mundial de energía.
Qué significa para Argentina
En este contexto, los activos argentinos que cotizan en Nueva York mostraron resultados dispares. Las acciones de YPF subieron 1,6% y Vista Energy ganó 2,6%, mientras que Grupo Galicia cayó 2,2%. La empresa de biotecnología Bioceres sorprendió con un salto del 15%, luego de semanas de fuerte castigo en el mercado.
Los bonos soberanos en dólares operaron con pocas variaciones y el riesgo país se ubicó en 614 puntos básicos, un nivel que refleja la percepción de los inversores sobre la capacidad de pago de la deuda argentina.
El aumento del petróleo beneficia a las compañías energéticas, pero al mismo tiempo presiona a sectores como las aerolíneas, que ven encarecidos sus costos. En Estados Unidos, empresas como United Airlines y Delta registraron caídas de entre 4% y 6%.
Un escenario de incertidumbre
La suba del crudo y la caída de las bolsas muestran cómo los conflictos internacionales repercuten directamente en la economía global y en países como Argentina. Para los inversores, la falta de claridad sobre el desenlace de la guerra genera volatilidad y obliga a ajustar posiciones.
En términos simples: cuando el petróleo sube, se encarecen los costos de transporte y producción; cuando las bolsas caen, se refleja la desconfianza de los mercados. Y en medio de esa dinámica, los activos argentinos se mueven de manera irregular, dependiendo de cada sector y empresa.
La jornada cerrará con una semana más corta por el feriado de Semana Santa, pero marcada por la incertidumbre que deja la escalada del conflicto en Medio Oriente y su impacto en los mercados financieros.