Redacción EL ARGENTINO
La inspección no arrojó dudas para el especialista. No halló signos de muerte violenta, ni de intervención de terceras personas, y confirmó que la víctima murió ahogada en circunstancias del trabajo que realizaba como pescador artesanal.
Este hombre de 51 años se encontraba en un campamento junto a otros pescadores a mediados de semana y por la mañana del miércoles salió en busca de sus redes que había colocado a la altura del kilómetro 58, pero nunca regresó.
Su ausencia fue notada de inmediato por una pescadora e inmediatamente se alertó a la Prefectura Naval con asiento en Gualeguaychú. Tres funcionarios en moto de agua y a bordo del buque de la fuerza GC171 salieron en su búsqueda y ese mismo día fue hallada su embarcación dada vuelta y con una red enredada en el motor.
Durante las siguientes horas se intensificó el rastrillaje y en la mañana del viernes se encontró un cuerpo en la margen derecha del río Uruguay, en el kilómetro 68, a la altura de la zona conocida como “zanja Flores”.
El cadáver fue retirado del agua y personal policial de la División Criminalística de la Policía de Gualeguaychú trabajó en las pericias correspondientes antes del traslado a la Morgue Judicial del Cementerio Norte. Durante la tarde de ese mismo día, cerca de las 18, el cuerpo fue identificado por los familiares y se dejó para la mañana de este sábado la práctica de la autopsia que no arrojó anomalidades.