Redacción EL ARGENTINO
El Atlético de Madrid dio un paso firme en la Champions League al vencer 5-2 al Tottenham en el Estadio Metropolitano. La gran figura fue Julián Álvarez, quien anotó dos goles y aportó una asistencia en una noche que lo consolidó como pieza clave en el esquema de Diego Simeone. El cordobés surgido en River Plate fue determinante desde el inicio, aprovechando errores defensivos del rival y mostrando velocidad y precisión en ataque.
El partido comenzó con intensidad. A los cinco minutos, un error del arquero Antonín Kinský derivó en la primera ocasión clara. Ademola Lookman asistió a Álvarez, quien cedió inteligentemente el balón a Marcos Llorente para el 1-0. Poco después, Antoine Griezmann amplió la ventaja tras un fallo de Micky Van de Ven. El 3-0 llegó a los 14 minutos, cuando Kinský falló en un despeje y Álvarez, atento, empujó la pelota a la red. Antes del descanso, Robin Le Normand marcó el cuarto tanto, mientras que Pedro Porro descontó para los ingleses.
En el complemento, Tottenham intentó reaccionar y generó peligro, incluido un cabezazo de Richarlison que obligó a una gran atajada de Jan Oblak. Pero el Atlético respondió con contundencia: Álvarez lideró un contraataque y definió con un potente derechazo cruzado para el 5-1. Sobre el final, Dominic Solanke descontó y selló el 5-2 definitivo.
Con esta actuación, Álvarez suma siete goles y tres asistencias en diez partidos de Champions, confirmando su rol protagónico en el equipo. Además, alcanzó los 16 tantos en la temporada, dejando atrás una racha de 65 días sin convertir y recuperando su mejor versión. Su presente goleador lo convierte en una de las armas ofensivas más importantes del Atlético, tanto en la liga española como en el plano internacional.
El conjunto de Simeone viajará a Londres con una ventaja significativa para el partido de vuelta de los octavos de final, mientras mantiene su ambición en la Liga de España. Julián Álvarez, en plena forma, se erige como símbolo de un Atlético que sueña con llegar lejos en Europa.