Redacción EL ARGENTINO
El episodio se registró en Paraná durante la madrugada del sábado, cuando un joven que tenía restricciones judiciales vigentes para acercarse a su familia ingresó a la casa de sus padres y se llevó el automóvil de su progenitor. El hecho derivó en una investigación por desobediencia judicial y hurto de vehículo, luego de que el acusado confesara lo ocurrido en sede policial.
El hurto y la confesión
De acuerdo a lo informado por la Jefatura Departamental Paraná de la Policía de Entre Ríos, el joven se presentó en la mañana del sábado en la comisaría sexta y relató que había sustraído el auto de su padre durante la madrugada. El vehículo, un Peugeot 307, fue trasladado hasta la zona de Bajada Grande, en el noroeste de la ciudad, donde el muchacho logró vender las cuatro ruedas, la batería y el alternador.
El rodado fue localizado por personal policial y posteriormente entregado al propietario. Según el relato del acusado, el automóvil no contaba con medidas de seguridad, lo que facilitó la maniobra.
Intervención judicial
Tras la confesión, el fiscal de turno dispuso que el joven quedara alojado en la Alcaldía de Tribunales mientras se avanza en la investigación por los delitos de hurto de vehículo y desobediencia judicial.
En paralelo, los efectivos se dirigieron a la vivienda donde ocurrió el hecho y dialogaron con el padre del acusado, quien presentó la denuncia correspondiente. Allí se confirmó que el joven posee medidas restrictivas vigentes hasta el 22 de febrero de 2026, lo que agrava su situación procesal.
El caso expone la vulnerabilidad de las medidas judiciales de restricción y la necesidad de reforzar mecanismos de control. La investigación continuará con pericias y declaraciones para determinar responsabilidades y definir el futuro procesal del acusado.