Redacción EL ARGENTINO
Japón convirtió el partido número 1000 de la historia de los Mundiales en una exhibición de fútbol. El equipo dirigido por Hajime Moriyasu goleó 4-0 a Túnez en Monterrey y quedó muy bien posicionado de cara a la última fecha del Grupo F.
El encuentro comenzó con un golpe temprano: Daichi Kamada abrió el marcador a los tres minutos y marcó el rumbo de un partido dominado por los nipones. Túnez, que llegaba golpeado tras el 5-1 sufrido frente a Suecia y con cambio de entrenador en plena competencia, nunca logró reaccionar.
La diferencia pudo haber sido mayor antes del descanso, pero el arquero Aymen Dahmen sostuvo a su equipo con varias intervenciones. Sin embargo, a los 28 minutos Ayase Ueda amplió la ventaja con un remate cruzado.
En el segundo tiempo, Japón mantuvo la intensidad y cerró la goleada: Junya Ito anotó el tercero tras una jugada rápida y Ueda volvió a aparecer con un cabezazo preciso para el cuarto.
Con este resultado, Japón suma cuatro puntos y comparte la cima del Grupo F con Países Bajos. Suecia acumula tres unidades y Túnez quedó eliminado sin puntos. La actuación japonesa no solo aseguró su gran presente en el torneo, sino que también convirtió el partido número mil de la historia de los Mundiales en una celebración inolvidable.