Redacción EL ARGENTINO
El gobierno iraní afirmó este domingo que el Estrecho de Ormuz permanece abierto a la navegación internacional, excepto para Estados Unidos e Israel. La declaración llega después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con atacar centrales eléctricas iraníes si el paso marítimo no se habilitaba totalmente en un plazo de 48 horas.
Un corredor estratégico bajo tensión
“El estrecho de Ormuz está abierto para todos, excepto para los enemigos”, señaló Ali Musavi, representante permanente de Irán ante la Organización Marítima Internacional y embajador en Londres, según la agencia Mehr. El diplomático explicó que el tránsito de embarcaciones es posible con coordinación de las autoridades iraníes para garantizar seguridad y protección.
Musavi responsabilizó a Estados Unidos e Israel de la situación actual en la región del golfo Pérsico, calificando sus acciones como “agresión”. Al mismo tiempo, aseguró que Teherán está dispuesto a cooperar con la OMI y con otros países para mejorar la seguridad marítima y proteger a los marinos.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión. Trump advirtió que, de no abrirse completamente el estrecho, ordenará ataques contra plantas energéticas iraníes. En respuesta, el Ejército de Irán amenazó con atacar infraestructuras energéticas, plantas de desalinización y emplazamientos tecnológicos estadounidenses en la región.
El Estrecho de Ormuz es un corredor vital para el comercio mundial de petróleo, por donde circula aproximadamente una cuarta parte del comercio marítimo global de hidrocarburos. En los últimos días, Irán restringió de forma casi total el paso de embarcaciones vinculadas a países considerados enemigos, lo que impactó de inmediato en los precios internacionales de la energía.
Autoridades iraníes insisten en que la vía marítima no está completamente cerrada, aunque sí condicionada para determinados buques. En paralelo, Washington impulsa la conformación de una fuerza naval internacional para garantizar la seguridad de la navegación, iniciativa que aún no cuenta con respaldo unánime de potencias clave.
La disputa por el control del estrecho refleja la importancia estratégica de este paso marítimo y la fragilidad de la seguridad energética global. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación la escalada de amenazas y la posibilidad de un conflicto mayor en una región clave para el suministro de hidrocarburos. Fuente: Agencia Mehr / Archivo internacional