Sociedad Uruguay admitió carencia de medios de control

Guayubira denuncia políticas forestales

El grupo Guayubira denunció ante el Ministerio de Trabajo las condiciones de semiesclavitud laboral que propone el sector forestal y el gobierno uruguayo admitió carencias de medios para controlar.

Sábado, 27 de Mayo de 2006, 0:00

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Representantes del grupo ambientalista Guayubira solicitaron en el Parlamento uruguayo que se dejen sin efecto los artículos de la reforma tributaria propuesta por el gobierno que contemplan exoneraciones para el sector forestal, por entender que los mismos tendrán resultados ?nefastos? para la población.

Una delegación del grupo Guayubira asistió el jueves 18 a la Comisión de Medio Ambiente del Senado. Si bien inicialmente el tema se centró en críticas a la plantación de eucaliptos, los representantes del grupo también arremetieron contra la construcción de las plantas de celulosa en Fray Bentos.

Además, se reunieron con el ministro de Trabajo del Uruguay, Eduardo Bonomi, donde denunciaron graves irregularidades en el empleo ofrecido por empresas forestales. De la reunión no sólo participó el ministro, sino también la inspectora General de Trabajo, María Narducci, a quienes los ambientalistas les presentaron los resultados de una investigación realizada en ese país, donde se constatan graves irregularidades en la calidad y la cantidad de empleo ofrecido por las empresas forestales.

Al respecto, se consignó que ?la certificación de las cuatro empresas analizadas (Botnia/Forestal Oriental; EUFORES/ENCE; COFUSA y FYMNSA) muestra graves deficiencias, que no se condicen con el mandato del FSC en materia de beneficios sociales aportados a trabajadores y poblaciones en las áreas plantadas?. También reiteraron la postura de ?no apoyar este modelo forestal que se ha implantado en Uruguay a través de los subsidios del pueblo uruguayo y con el sacrificio de los trabajadores? y cuestionaron las dificultades existentes para realizar los controles por parte de los inspectores de Trabajo, debido a las carencias presupuestales de ese ministerio, lo que se deriva en escasez de funcionarios, vehículos y combustible, entre otras carencias, lo que fue admitido por el ministro y la inspectora General de Trabajo.