Redacción EL ARGENTINO
La ciudad de Gualeguaychú atravesó una jornada de gran exigencia para sus Bomberos Voluntarios, quienes debieron intervenir en tres siniestros ocurridos en pocas horas. El móvil 38 fue protagonista en cada servicio, demostrando la capacidad de respuesta y la entrega de quienes integran el cuerpo activo.
El primero de los hechos se declaró en una vivienda ubicada en Furquez al 2390, donde una garrafa tomó fuego y generó alarma entre los vecinos. La rápida llegada de los bomberos permitió controlar la situación y evitar que las llamas se propagaran, garantizando la seguridad de las personas y de la propiedad.
Minutos después, el mismo móvil debió trasladarse al Barrio 338, donde se declaró un incendio de vivienda. Tras sofocar el servicio anterior, los bomberos volvieron a desplegar su labor en condiciones exigentes. El siniestro fue finalmente controlado y se realizaron tareas de enfriamiento para asegurar que no hubiera reinicios del fuego.
La jornada no terminó allí. Un tercer llamado movilizó nuevamente al móvil 38 hacia la intersección de las calles Buenos Aires y Montevideo, donde se declaró otro incendio de vivienda. Con profesionalismo y coordinación, los bomberos lograron sofocar las llamas y evitar mayores daños.
La jornada dejó en claro que, más allá de los recursos materiales, lo que sostiene cada intervención es la vocación de servicio y la solidaridad. Los vecinos de Gualeguaychú volvieron a ser testigos de la importancia de contar con un cuerpo de bomberos activo, dispuesto a responder en cualquier circunstancia.