Gualeguaychú

En breve comenzará a funcionar la nueva planta de tratamiento de efluentes del parque industrial

Desde la Corporación del Desarrollo, su presidente, Ariel Destéfano, informó ayer que la nueva planta de tratamiento de efluentes del parque industrial comenzará a funcionar en breve.

Miércoles, 31 de Enero de 2018, 12:04

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“En diez día, aproximadamente”, dijo Destéfano, con expectación y alivio.

“Recién vengo de allá y está a punto de comenzar a funcionar”, dijo en la entrevista con EL ARGENTINO.

En cuanto a si se hará la inauguración largamente esperada, desestimó esta posibilidad al consignar “no habrá corte de cintas ni nada por el estilo, porque la planta arrancará de forma paulatina. Al día de hoy (por ayer) lo único que falta es el grupo  electrógeno, que por ser un sistema de resguardo, no se necesita para que empiece a funcionar. Sí para la entrega de la obra”.

Como se dijo antes, la pileta comenzará a funcionar tras años de promesas y gestiones, no faltando enojos y  amagues de judicializar la cuestión por parte de la provincia y la empresa adjudicataria.

Superadas las diferencias,  comenzaron  las primeras pruebas  y ayer Destéfano confió en la pronta puesta en marcha, lo que es una buena noticia para Gualeguaychú.

En tanto y acerca de  la empresa Green Crops S.A., que en la página oficial del parque industrial se informa que realiza envasado de agroinsumos, Destéfano  consignó que está radicada hace unos cinco años, y  “fracciona y envasa productos. No hay producción, sino que se elaboran productos a partir de su dilución  y se envasan”.

Respecto del riesgo potencial,   dijo “no tiene desechos. Declaran lo que entra y sale. Y los efluentes que tiene son sólo los de cocina y baño. Hacen sus análisis, medioambiente (la Secretaría de) y nosotros también y en los generales, en los que se analiza  la presencia de pesticidas y demás, no hay registros. En el proceso que hace la empresa no hay sobrantes. Tienen las buenas prácticas que deberían tener los aplicadores,  como el triple lavado, con el agua que recirculan y tratan. Lo que queda como residuo peligroso, es dispuesto y retirado por empresas que se dedican a esto, con el control de (la secretaría provincial de) Medioambiente”.

En cuanto a los recaudos que se tomaron al momento de habilitar la   instalación de la planta en el PIG, consignó  “los recaudos son los mismos para todos. Los interesados en radicarse deben presentar un formulario de categorización. El primer filtro es el certificado de estar habilitado el proceso para hacerse en esta zona, porque hay los que por ser peligrosos,  no están habilitados para realizarse en nuestro parque industrial”. 

 “No hay nadie que pueda comprar un terreno para instalar una empresa sin la declaración jurada en la que especifica  qué va a producir, los efluentes que tendrá, la cantidad de gente que tomará. Todo esto se analiza  y una vez aprobado, los controles de la producción corren por cuenta de los organismos pertinentes”, dijo el titular de la Corporación.   

 

 

“No tenemos nada que ocultar”

Acerca de lo que se elabora en la empresa, desde la firma se informó al respecto “es una planta que está en regla y a la  que se puede ir en este momento para corroborar lo que decimos”. 

Respecto de la actividad específica, se informó “es una empresa que reformula  productos que se procesan y envasan.     Tenemos muchos productos y de empresas que son importados por empresas que nos los mandan para reformularlos. 

 

 

-¿No hay subproductos? ¿Se fracciona y envasa lo que llega, en su estado original?

- Sigue siendo la sustancia original, pero de una concentración determinada, la llevamos a una menor”, se explicó.

 “Estamos por aplicar las normas ISO 9000 -se adelantó, para remarcar “a todas las empresas que funcionamos en el PIG nos pidieron que compremos un bíodigestor, a causa de los problemas con la planta de tratamiento. Lo pusimos y de nuestra parte, a esa pileta sólo va  agua de sanitarios y de cocina. Los líquidos remanentes del proceso industrial, son llevados por una empresa que se dedica a esto, así como los bidones para su reciclado. Y todo está certificado”.

Tras esto, se destacó “estamos en permanente contacto con Ambiente, que sabe qué estamos haciendo”. 

“El problema no está en Green Crops, sino en cómo se usan los productos y la falta de control sobre su uso y aplicación”.

La empresa ofrece, como se dijo a EL ARGENTINO, el servicio de mezclar y envasar, dado que dispone de reactores.

Y acaba de invertir en una  máquina granuladora.

Además, se destacó  que entre sus empleados   hay   una profesional en Gestión Ambiental, egresada de la  Facultad de Ciencia y Tecnología -Subsede Gualeguaychú- de la Universidad Autónoma de Entre Ríos que hace las presentaciones semanalmente, y también un consultor en medioambiente.  

“No hay derrames ni residuos de nada y esto está constatado por el área de Ambiente que va todos los días”, se insistió desde la sede de Green Crops, “trabajamos con todas las regulaciones y tenemos todas las presentaciones al día”.