Redacción EL ARGENTINO
El Gobierno nacional sancionó a la empresa Fate por incumplimiento de pago de salarios durante la conciliación obligatoria y decidió extender por cinco días la instancia de negociación que vencía el miércoles 11 de marzo. La medida busca preservar el diálogo entre la compañía y el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna), en medio del intento de cierre de la planta por parte de sus dueños.
La cartera que conduce Sandra Pettovello informó que se inició un sumario contra Fate por no abonar los sueldos correspondientes a la segunda quincena de febrero, lo que constituye una violación de la conciliación obligatoria dictada previamente. Según el régimen general de sanciones por infracciones laborales, ratificado por la Ley Nº 25.212, la multa puede oscilar entre el 50% y el 2000% del valor mensual del salario mínimo, vital y móvil por cada trabajador afectado.
“El Ministerio de Capital Humano contempla dicha sanción con el objetivo de resguardar el interés general y garantizar el cumplimiento de la normativa laboral vigente”, señaló el comunicado oficial. La prórroga de la conciliación obligatoria busca evitar la profundización del conflicto y favorecer el cumplimiento de las obligaciones laborales.
El conflicto se desató tras el anuncio del cierre de la planta de Fate, lo que generó un fuerte enfrentamiento con el sindicato y con el propio Gobierno. El presidente Javier Milei apuntó directamente contra el dueño de la empresa, Javier Madanes Quintanilla, y lo vinculó con prácticas corruptas del pasado. “Quizás Rocca y Madanes, en connivencia con políticos ladrones, atacaron a los argentinos durante muchos años, pero se terminó la Argentina corrupta”, afirmó Milei durante la Argentina Week en Nueva York.
El mandatario también defendió la apertura comercial como herramienta para bajar precios, aunque reconoció que algunos sectores podrían verse afectados si no logran reconvertirse. “Si ustedes abren, van a poder comprar a 100 y se van a ahorrar 300. Es cierto que ese sector va a desaparecer y va a ir a pérdida si no se reconvierte”, sostuvo.
La sanción a Fate y la prórroga de la conciliación obligatoria marcan un nuevo capítulo en la disputa entre el Gobierno y las empresas, en un contexto de tensiones crecientes por la política económica y laboral.