Redacción EL ARGENTINO
El detenido por el femicidio de Vanesa López, el primero en Entre Ríos en este 2026, permanece internado bajo custodia en el Hospital San Antonio, luego de que intentara quitarse la vida tras el crimen.
Las pruebas recolectadas confirman que se trata de un femicidio, ya que el homicidio se da en un contexto de violencia de género que involucra antecedentes de hostigamiento hacia la víctima y otras mujeres de la zona.
El crimen tuvo lugar en una vivienda ubicada sobre calle Continuación La Paz, en barrio Matadero, cercano al Molino, a metros de la costanera sur-oeste. En tanto que la detención del femicida fue en inmediaciones de Vuelta de Obligado y continuación Rosario del Tala.
Un ataque planificado
El jueves por la mañana, Camaño salió de su casa —donde funciona un bar— y se dirigió a la vivienda de Vanesa López que queda a unos metros. Saludó al padrastro de la mujer, preguntó por ella y entró directamente a la habitación. Allí la atacó con un elemento contundente, que aún no fue hallado, provocándole la muerte. En el mismo cuarto dormía una hermana de la víctima, que no escuchó nada.
El informe preliminar de la autopsia indicó que López intentó defenderse, pero la diferencia física con su agresor le impidió resistir, señaló a AHORA una fuente policial.
Los fiscales Josefina Beherán y Rodrigo Molina ya tienen en sus despachos información que indica que el hecho se inscribe en un contexto de violencia de género. Según la investigación, el acusado hostigaba no solo a López sino también a otras mujeres de la zona. Pese a ello, no existían denuncias previas ni policiales ni judiciales.
Vecinos y testigos lo describieron como un hombre “violento, acosador e intenso”. Un gualeyo del barrio Matadero dijo que “era un grosero”. Su comportamiento cotidiano era señalado como problemático.
La noche anterior al crimen, testigos relataron que el acusado habría seguido a López y a su nueva pareja, profiriendo amenazas. Aunque la Policía intervino, no se radicó denuncia formal.
El jueves por la mañana, varios testigos entrevistados por los investigadores lo vieron salir de la casa de la víctima a media mañana, sin remera y aparentemente ocultando un objeto. Esas personas pensaron que había ido a pedir que no lo denunciaran por el incidente del día anterior.