Redacción EL ARGENTINO
El pasado 2 de marzo se puso en marcha la primera campaña anual de vacunación antiaftosa y antibrucélica en el departamento Gualeguaychú. La iniciativa, que se extenderá por 60 días, tiene como objetivo garantizar la sanidad de la producción bovina y sostener los estándares de calidad exigidos para el comercio nacional e internacional de carnes.
La Fundación de Lucha contra Fiebre Aftosa (Fucofa) de Gualeguaychú coordina el operativo que abarcará un total de 411.000 cabezas de ganado, distribuidas en 2.130 establecimientos rurales, organizados en 23 zonas de vacunación.
En paralelo, se prevé la inoculación contra brucelosis de 45.000 terneras de entre 3 y 8 meses de edad, una medida clave para prevenir esta enfermedad que afecta tanto a la producción como a la salud pública.
El costo de las dosis fue fijado en $3.100 por vacuna antiaftosa y $1.300 por vacuna contra brucelosis, valores que deberán afrontar los productores en el marco de esta campaña.
En diálogo con EL ARGENTINO, el doctor Heber Luján, Coordinador departamental de Fucofa Gualeguaychú, destacó la importancia de este operativo: “Estamos frente a una campaña fundamental para sostener la sanidad de nuestro rodeo. La aftosa y la brucelosis son enfermedades que impactan directamente en la producción y en la posibilidad de acceder a mercados internacionales. Por eso es clave que todos los productores comprendan la responsabilidad de vacunar”.
Luján subrayó además el esfuerzo organizativo: “Son más de 400 mil animales distribuidos en más de dos mil establecimientos. La logística es enorme y requiere coordinación entre veterinarios, vacunadores y productores. Desde Fucofa trabajamos para que cada zona cumpla con los plazos y que la cobertura sea total”.
El coordinador también remarcó el compromiso de los productores locales: “En Gualeguaychú tenemos una tradición de cumplimiento en las campañas sanitarias. Eso nos permite mantener un estatus sanitario que es reconocido a nivel nacional. La vacunación no es solo una obligación legal, es una herramienta de protección para el patrimonio de cada productor”.
Finalmente, Luján hizo hincapié en la necesidad de sostener estas políticas: “Cada campaña es un eslabón más en una cadena de prevención que lleva décadas. No podemos relajarnos. La sanidad animal es la base de la competitividad de nuestra ganadería y de la seguridad alimentaria. Por eso pedimos a todos los productores que acompañen y cumplan con esta campaña”.