Redacción EL ARGENTINO
Chile conformó de manera oficial una comisión de expertos de carácter especial con el objetivo prioritario de estudiar en profundidad la profunda crisis de natalidad que atraviesa el territorio y proponer medidas gubernamentales de fondo para intentar frenar la drástica caída de la tasa de fecundidad local. Actualmente, el indicador se posiciona como el más bajo de toda la región latinoamericana y uno de los registros más alarmantes a nivel mundial.
Ante este complejo panorama, el presidente chileno, José Antonio Kast, admitió públicamente que “la situación es compleja y no tiene soluciones fáciles”, al tiempo que recordó que incluso países desarrollados que dedicaron grandes porcentajes de su presupuesto no lograron revertir la tendencia estructural. Por esta razón, el mandatario nacional sostuvo que se vuelve estrictamente necesario basar las próximas decisiones institucionales en estudios científicos serios y en la opinión de los especialistas de la materia.
El nuevo comité técnico sesionará mensualmente y se encuentra integrado por dieciséis especialistas con una destacada trayectoria en disciplinas como economía, demografía, políticas públicas, género, salud y sociología. El mandato primordial del grupo será el de entregar un detallado informe de diagnóstico con recomendaciones viables de políticas públicas a comienzos del próximo año. Al respecto, la ministra de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf, explicó ante los medios locales que la conformación del espacio forma parte de un plan integral mucho más amplio denominado "Chile Renace", que persigue varios lineamientos. Según la funcionaria, se busca en primer término remover de forma definitiva las barreras económicas, laborales, de vivienda, de cuidado y de salud que hoy impiden tener hijos a quienes lo desean en su proyecto de vida.
La urgencia radica en datos alarmantes provistos por el Instituto Nacional de Estadísticas chileno, que confirmaron una tasa de fecundidad histórica que por primera vez se ubicó en un promedio inferior a un hijo por mujer (0,99). Con cifras comparables a países asiáticos como Japón y Corea del Sur, la nación vecina cruzó en el año 1999 la barrera técnica del reemplazo generacional y lleva más de veinticinco años sin alcanzar los nacimientos mínimos para renovar de forma natural a su población. Con algo más de 20,1 millones de habitantes actuales, proyecciones indican que de persistir la dinámica la población caería por debajo de los 17 millones para el año 2070.