Redacción EL ARGENTINO
En un estadio “José María Bértora” colmado y con la presentación de un nuevo trapo gigante de su hinchada “La 250”, el equipo dirigido por Martín Pascal arrancó el juego con un ritmo arrollador en ambos costados de la cancha. En defensa exhibió intensidad y firmeza, mientras que en ofensiva dañó por múltiples vías: el ecuatoriano Johu Castillo dominó la pintura con 9 puntos en el primer cuarto, el capitán Mario Ghersetti también aportó cerca del aro, y Nicolás Reynoso generó ventajas a partir de sus rompimientos.
Central marcó diferencias desde el inicio con un parcial de 7-2, que fue ampliando hasta alcanzar una renta máxima de 12 puntos al cierre del primer período.
En el segundo capítulo, el rojinegro sostuvo su identidad defensiva, aunque con el ingreso de los suplentes visitante, Villa Mitre logró encontrar mejores soluciones en ataque y recortó la brecha hasta colocarla en un solo dígito, sin bajarla de los nueve. Sin embargo, cuando Central volvió a elevar la intensidad en su propio canasto, desniveló a partir de las transiciones rápidas y castigó también desde el perímetro con Aquiles Montani Wortzel. El local estiró la diferencia hasta una máxima de 15 (42-27) y se fue al descanso largo con una ventaja cómoda y control del desarrollo.
En el inicio del tercer cuarto se mantuvo la tónica del juego: el local firme en defensa y efectivo corriendo la cancha, lo que le permitió estirar la diferencia hasta una máxima de 18 puntos (58-40). Sin embargo, un pasaje de desconcentración le dio aire a la visita, que reaccionó con un parcial de 8-0 apoyado en los aportes de Franco Pennacchiotti cerca del aro y de Emilio Giménez desde el perímetro.
De todos modos, el conjunto dirigido por Martín Pascal nunca permitió que los conducidos por Sebastián “Sepo” Ginóbili -hermano de Emanuel- redujeran la desventaja a un solo dígito. Cuando el rojinegro volvió a ajustar la defensa, retomó el control del juego y volvió a marcar diferencias en ataque, impulsado por otro sólido pasaje del extranjero Johu Castillo.
En el último cuarto, Central bajó su producción ofensiva y apenas logró convertir dos puntos en casi cuatro minutos. No obstante, la solidez defensiva le permitió sostener una ventaja tranquilizadora, a pesar de que la visita llegó a colocarse a siete unidades (67-60) a mitad del período.
Allí emergió la figura de Lautaro Pividori, clave en el desenlace: el perimetral robó varios balones en la primera línea y los transformó en puntos en el otro aro. A eso se sumó un triple desde la esquina de Montani Wortzel, que terminó de despejar cualquier intento de reacción y le permitió a Central sellar una victoria sin sobresaltos en su primer compromiso oficial de la temporada 2026.
El rojinegro volverá a presentarse este domingo a las 21.30, cuando reciba a Pergamino Básquet.