Redacción EL ARGENTINO
El titular del Palacio de Hacienda aseguró que es un programa conservador con “opcionalidades” con algunos instrumentos que se están trabajando desde hace más de un año. “Hay otras como salir a los mercados internacionales que cuando vean que está en cero, tanto este año como el que viene, aunque podría ser una opción. Es una opción más, no un objetivo”, sostuvo.
La clave está en que, a diferencia del pasado, a medida que el tiempo pasa juega a favor de la Argentina, ya que como los fundamentos del programa económico son sólidos, el tiempo lleva a que las variables mejoren; entre ellas el riesgo país, que la semana pasada cerró en 415 puntos básicos, marcando un nuevo mínimo en lo que va de gestión de Javier Milei y desde 2018.
“La tasa a la que se financia el país hace mucha diferencia; no es lo mismo al 6% a 10 años que si lo hubiéramos hecho al 12,5% en esa época”, sostuvo Caputo en referencia a quienes aseguran que el Gobierno debería aprovechar las ventanas que se abrieron en el pasado con la baja del riesgo país y salir a colocar al mercado internacional.
Según detalló el secretario de Finanzas, Federico Furiase, las necesidades son por USD 19.200 millones mientras que las fuentes de financiamiento suman USD 22.900 millones. Entre las cuales se destaca la compra de dólares al Banco Central por USD 6.700 millones, roll over intra sector público por USD 800 millones, préstamos con garantía de organismos internacionales por USD 4.000 millones.
Además, el programa financiero contempla, organismos internacionales por USD 2.8000 millones, emisiones locales por USD 6.000 millones (de los cuales USD 4.000 millones ya se emitieron con el Bonar 2027 y Bonar 2028) y privatizaciones por USD 8000 millones.
La presentación de Caputo busca responder a un escenario en el que el Tesoro argentino enfrenta vencimientos por más de USD 30.000 millones entre junio de 2026 y diciembre de 2027, según cálculos privados. El esquema financiero incluye pagos escalonados a bonistas privados, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Club de París y compromisos con el Banco Central (BCRA), con la meta de despejar dudas sobre la capacidad de pago del Gobierno en el próximo año electoral.
El plan que presentó Caputo se apoya en garantías internacionales aseguradas con el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), además de la reestructuración de operaciones de pase pasivo con bancos internacionales. El secretario de Finanzas, Federico Furiase, había anticipado que se trataba de un “programa financiero conservador” que buscará cubrir los vencimientos en dólares y fortalecer los colchones de reservas, con apoyo de Estados Unidos y mecanismos para adaptarse a distintos escenarios. Infobae