Redacción EL ARGENTINO
La selección argentina no pudo sellar la victoria en el tiempo reglamentario y se vio obligada a disputar la prórroga tras igualar ante un durísimo y ordenado combinado de Cabo Verde. A pesar del dominio territorial y de la constante búsqueda del equipo dirigido por Lionel Scaloni, el marcador no se movió del empate en el cierre del segundo tiempo, abriendo un escenario de incertidumbre y máxima tensión.
La segunda mitad comenzó con alarmas para la Albiceleste. A los 53 minutos, Emiliano "Dibu" Martínez tuvo que exigir su físico recostándose sobre su palo izquierdo para contener un potente remate de media distancia de Deroy Duarte, en lo que ya era un aviso del peligro de contra de los africanos. Cinco minutos después, a los 58, el estadio enmudeció: Ryan Mendes firmó una enorme jugada individual que incluyó un caño sobre Facundo Medina y asistió a Duarte, quien definió con un disparo que se filtró entre las piernas de Lisandro Martínez para estampar un sorpresivo gol para Cabo Verde.
La respuesta de Scaloni fue inmediata. A los 62 minutos mandó a la cancha a Julián Álvarez y a Nicolás González buscando frescura en el ataque. Inmediatamente después del doble cambio, Lionel Messi tuvo el empate en un mano a mano electrizante, pero se topó con una infernal tapada de Vozinha, el arquero de 40 años que empezaba a transformarse en la gran figura de la noche. El asedio argentino continuó por todas las vías; a los 71 minutos, el propio Vozinha voló de palo a palo para desactivar un impecable tiro libre del astro rosarino.
Los minutos finales fueron un monólogo argentino cargado de dramatismo. A los 80, el defensor Pico Lopes salvó milagrosamente a Cabo Verde en el área chica cuando Enzo Fernández se disponía a empujar el balón a la red. Luego llegaron las variantes tácticas con los ingresos de Leandro Paredes y Nicolás Tagliafico (este último por un Medina con molestias físicas), agotando así las tres ventanas reglamentarias.
Sobre los 88 minutos, todo el banco argentino reclamó con vehemencia un penal por mano dentro del área, pero el árbitro Drew Fischer dejó seguir las acciones. El juez adicionó ocho minutos, tiempo en el cual Paredes probó desde lejos sin éxito y, a los 94, una vez más Vozinha se vistió de héroe al rechazar magistralmente un tiro libre de Messi que buscaba el ángulo. Con el pitazo final de los 90 minutos, la paridad obligó a la Scaloneta a jugarse la clasificación en el tiempo suplementario.