Redacción EL ARGENTINO
La noche del viernes en San Pedro, provincia de Buenos Aires, tuvo como protagonista a Brian Santellán, quien defendió con éxito el título interprovincial de la WPC. En la pelea de fondo, el representante de Gualeguaychú se impuso con claridad en los tres rounds frente a “Mareli”, dejando una imagen de superioridad y confirmando el gran momento que atraviesa en su carrera.
Una pelea intensa y un triunfo contundente
Santellán relató a EL ARGENTINO que el primer round fue muy exigente, con intercambios de golpes que marcaron el ritmo de la pelea. Sin embargo, en el segundo y tercer asalto, el rival comenzó a desgastarse y el dominio del gualeguaychuense se hizo evidente. “Ganamos ampliamente los tres rounds, fuimos superiores y logramos una decisión unánime”, contó el deportista. El resultado dejó a “Mareli” visiblemente lastimado y consolidó al campeón como figura central de la velada.
El esfuerzo detrás del cinturón
El boxeador destacó que la preparación fue dura y exigente. “Fueron días de entrenamiento intensos, donde recibimos apoyo de varios gimnasios, tanto locales como de Panthers de Gualeguaychú y Espartaco de Federación. También en mi propio gimnasio, Saw Kao, trabajamos muchísimo”, explicó Brian. Para Santellán, el triunfo no es solo personal, sino colectivo: “Este cinturón se lo dedico a todos los que hicieron posible este triunfo”.
El futuro y el mensaje a la comunidad
Más allá del resultado deportivo, Santellán valoró la importancia de la disciplina y el acompañamiento. “Cada pelea es un aprendizaje y una oportunidad de crecer. Lo que logramos en San Pedro es fruto de la unión y del esfuerzo compartido”, afirmó.
El campeón interprovincial también envió un mensaje a los jóvenes que se inician en el deporte: “Que se animen, que busquen un gimnasio, que entrenen con constancia. El kickboxing y las artes marciales no solo forman peleadores, también forman personas con valores”.
Con este triunfo, Brian Santellán reafirma su lugar en el circuito regional y proyecta nuevos desafíos. La noche de San Pedro quedará marcada como una muestra de entrega, disciplina y pasión por el deporte.