Redacción EL ARGENTINO
Ucrania solicitó este jueves una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU y de otros organismos internacionales tras el ataque masivo lanzado por Rusia contra Kiev, que dejó al menos cuatro muertos, más de 80 heridos y daños en decenas de puntos de la capital.
El canciller ucraniano, Andrii Sybiha, informó que ordenó a las delegaciones diplomáticas de su país activar todos los mecanismos multilaterales disponibles para responder al bombardeo, al que calificó como un acto de “terror contra civiles”. “He instruido a todas nuestras misiones ante organizaciones internacionales a utilizar plenamente las herramientas multilaterales en respuesta al bárbaro ataque ruso con misiles contra Kiev”, escribió en la red social X.
El gobierno de Volodimir Zelensky también pidió una sesión conjunta del Foro de Cooperación para la Seguridad y del Consejo Permanente de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), en un intento por aumentar la presión diplomática sobre Moscú. Según Sybiha, el Kremlin busca compensar la falta de avances militares en el campo de batalla mediante ataques dirigidos contra zonas urbanas e infraestructura civil.
Las autoridades ucranianas informaron que el bombardeo impactó cerca de 50 ubicaciones distintas en Kiev. Entre los sitios afectados se encuentran complejos residenciales, viviendas particulares, mercados, centros educativos, edificios administrativos, dependencias policiales y el Museo Nacional de Chornóbil. “Putin está intentando intimidar a Ucrania atacando civiles y destruyendo edificios residenciales, museos, escuelas e infraestructura crítica”, afirmó el canciller.
El ataque incluyó el lanzamiento del misil balístico Oreshnik, un proyectil de alcance intermedio capaz de transportar carga nuclear y presentado por Moscú como un sistema “imposible de interceptar”. Aunque en esta ocasión no se utilizaron cabezas nucleares, Ucrania y varios gobiernos occidentales consideran que el uso de este tipo de armamento busca aumentar la presión psicológica y militar sobre la población civil.
El Oreshnik, capaz de alcanzar objetivos entre 3.000 y 5.500 kilómetros y de atacar a velocidades hipersónicas cercanas a Mach 10, ya había sido utilizado en 2024 contra la ciudad de Dnipro y posteriormente en otras regiones del país. Especialistas militares señalan que forma parte de la nueva generación de sistemas balísticos desarrollados por Rusia para reforzar su capacidad de disuasión frente a Occidente.
Mientras tanto, equipos de emergencia y fuerzas de seguridad trabajan en distintos puntos de Kiev afectados por explosiones, incendios y derrumbes parciales. Las autoridades locales continúan evaluando daños y coordinando tareas de rescate, mientras el gobierno insiste en que la respuesta internacional será clave para contener nuevas ofensivas rusas contra áreas urbanas y evitar una escalada adicional del conflicto.
“Todo esto requiere una acción fuerte y coordinada de la comunidad internacional”, sostuvo Sybiha, quien reclamó a los aliados occidentales avanzar con medidas multilaterales destinadas a “disuadir a Rusia” y forzar al Kremlin a aceptar una paz “integral, justa y duradera”.
Fuentes: Infobae, EFE y AFP