Por Pablo Díaz
Blas Girard es un futbolista gualeguaychuense que este año llegó a Miami becado por la St. Thomas University para continuar su formación deportiva y académica. El sábado pasado, el joven de 19 años vivió una experiencia inolvidable al presenciar el Clásico del Sol de la MLS entre Inter Miami y Orlando City, donde cumplió el sueño de ver en vivo a su ídolo, Lionel Messi, y fue testigo de la actuación estelar de su coterráneo Martín Ojeda, quien convirtió tres goles en la remontada histórica de su equipo para la victoria 4-3.
Girard también fue protagonista de una imagen que se viralizó tras el partido consagratorio de Ojeda: le entregó una bandera con el nombre de Gualeguaychú y del “10” de Orlando.
El joven dialogó con El Argentino sobre su primer año en Estados Unidos, en el que abordó distintos aspectos de su vida actual: el estudio, el fútbol, la adaptación a Miami y cómo surgió la posibilidad de asistir al clásico y entregarle la bandera a su compatriota.
Blas llegó a Estados Unidos a principios de enero y comenzó a estudiar la carrera de Business Administration (Administración de Empresas) en la St. Thomas University, donde también reside en un departamento dentro del predio.
“El balance de este primer semestre es muy positivo. Llegué con tranquilidad, sin demasiadas expectativas, y me encontré con un grupo que me hizo sentir parte desde el primer día, tanto en lo académico como en lo deportivo. Me estoy adaptando rápido y eso tiene mucho que ver con el apoyo de profesores y compañeros, que siempre están dispuestos a ayudar y dar consejos”, expresó sobre sus primeros meses en el fútbol universitario.
En relación con la vida en Miami y la distancia con su familia, señaló: “La adaptación fue muy buena, en gran parte porque hay muchos latinos. Comparto el día a día con colombianos, chilenos y uruguayos, y eso hace que todo sea más cercano, como una familia. En cuanto a la distancia, ya tenía experiencia viviendo solo en Argentina cuando jugaba en Patronato de Paraná, así que eso me ayudó a llevarlo mejor y no sentir tanto el cambio”.
Sobre su rutina diaria en Estados Unidos, indicó: “Arranco temprano, alrededor de las 8.30, con desayuno y clases durante toda la mañana. Después del almuerzo hay un momento de descanso y por la tarde llegan los entrenamientos. Más tarde pasamos por el gimnasio y cerramos el día con la cena, que suele ser temprano. A la noche compartimos un rato con los compañeros y cerca de las 22.30 o 23 ya nos vamos a descansar”.
Si bien todavía no comenzó la temporada oficial del fútbol universitario, Girard ya disputó algunos amistosos y destacó la competitividad del entorno: “El torneo arranca en agosto y se extiende hasta diciembre. Por ahora estamos en etapa de preparación, con partidos amistosos y entrenamientos intensos. Es una competencia corta pero muy exigente, con partidos entre semana y fines de semana. En lo personal, estoy jugando principalmente como volante central, aunque también me utilizan más adelantado, con mayor participación en la creación de juego”.
“El nivel me sorprendió para bien. Sabía que iba a ser competitivo, pero me encontré con jugadores de muy buen nivel, sobre todo europeos de países como España, Italia y Francia. También hay brasileños y muchos latinos con gran calidad. Es un ambiente exigente que te obliga a mejorar constantemente y eso me motiva para seguir creciendo”, agregó.
Uno de los objetivos del gualeguaychuense al recibir la beca para mudarse a Miami era asistir a un partido de Messi con Inter Miami. No solo pudo concretarlo, sino que además fue en un encuentro ante Orlando City, donde juega y es figura su coterráneo Martín Ojeda, quien terminó siendo protagonista con tres goles en la victoria 4-3, luego de que su equipo estuviera 3-0 abajo.
“Fue una experiencia inolvidable. Ver a Lionel Messi en vivo es algo único para cualquier argentino, más todavía estando tan cerca, viendo cada jugada. Y a eso se le sumó lo de Martín, que nos consiguió las entradas y tuvo una actuación impresionante. Hizo tres goles en un partido increíble, que pasó de un 0-3 a un 4-3. Fue una locura total”, contó.
Tras su actuación, Ojeda posó con una bandera argentina con su nombre y el de Gualeguaychú, imagen que se viralizó tanto en la ciudad como en distintos medios del país y del mundo. El responsable de esa iniciativa fue el propio Girard, quien explicó:
“La idea de la bandera surgió como un gesto para Martín, porque ya veníamos hablando y tenía ganas de verlo jugar. Cuando se dio el partido en Miami, aprovechamos la oportunidad. Quise hacer algo que representara de dónde somos y el apoyo, y llevé una bandera de Gualeguaychú. Después, la repercusión fue enorme, apareció en muchos lugares y la verdad que no lo esperaba”.