Redacción EL ARGENTINO
Durante los últimos días, las tareas se concentraron en el sector conocido como Parque Chico, en las inmediaciones de Playa Papaya, la plaza y la cancha de fútbol, áreas que registran un alto tránsito de vecinos y visitantes.
Los trabajos se realizan mediante técnicas de trepado controlado, un método que permite intervenir en altura sin necesidad de maquinaria pesada. A través del uso de cuerdas, arneses y sistemas de aseguramiento, los operarios llevan adelante cortes dirigidos sobre ramas secas, con precisión suficiente para evitar daños en el entorno y asegurar descensos controlados del material.
En paralelo, personal de la Dirección de Espacios Verdes se encarga de la limpieza y acondicionamiento de los sectores intervenidos, retirando restos vegetales y manteniendo el predio en condiciones durante todo el desarrollo del operativo.
El criterio técnico aplicado contempla tanto árboles completamente secos como aquellos que presentan inclinaciones pronunciadas —superiores a los 45 grados— en algunas de sus ramas, una condición que incrementa el riesgo ante episodios de viento o tormentas. En estos casos, se prioriza la intervención en zonas cercanas a juegos infantiles, senderos, estacionamientos y calles internas.
Para los ejemplares sin vitalidad, se implementan reducciones controladas de altura, llevándolos a un rango de entre cuatro y cinco metros. Esta medida no solo disminuye la posibilidad de caídas o desprendimientos de gran porte, sino que también permite proyectar, a futuro, acciones de valorización mediante trabajos de tallado en articulación con el área de Cultura.
El operativo responde a un relevamiento previo del estado fitosanitario del arbolado, que permitió establecer prioridades de intervención en función de la ubicación y el nivel de riesgo de cada ejemplar.