Por Sandra Insaurralde
El consumo minorista atraviesa un escenario contractivo que ya acumula once meses consecutivos de caída. Según el último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), cinco de los siete rubros analizados mostraron valores negativos en marzo, con retrocesos en alimentos y bebidas, perfumería y artículos para el hogar. La debilidad del poder adquisitivo y el aumento de los costos fijos se consolidan como los principales factores que explican la merma en la actividad comercial.
Los rubros más golpeados en marzo fueron perfumería (-9,8%), bazar, decoración y muebles (-8,3%) y alimentos y bebidas (-0,9%), mientras que apenas se registraron leves crecimientos en ferretería (+2%) y farmacia (+1,1%). El informe de CAME confirma que la migración hacia segundas marcas, las compras fraccionadas y el recurso de las cuotas son hoy estrategias de supervivencia más que de expansión.
En estas condiciones, no sorprende que el 59,1% de los comerciantes encuestados considere que el escenario actual no es apto para nuevas inversiones, reflejando un clima de cautela que coincide con lo expresado por los referentes locales y provinciales entrevistados.
El pulso comercial en Gualeguaychú
“El consumo viene en baja nuevamente, está difícil”, reconoció Eugenia Martínez Garbino, presidenta del Centro de Defensa Comercial e Industrial de Gualeguaychú (CDCI). Y describió un panorama marcado por altibajos estacionales: “En verano hubo dos momentos importantes, la cuestión gastronómica y el tema de los útiles escolares. Después, con el cambio de clima se reactivó un poco, pero todo está muy calmo”.
La referencia al turismo también apareció como un factor que no logra compensar la caída del consumo interno: “Antes teníamos más turismo que se acercaba a los locales, pero este año fue mucho más moderado. La gente estaba, pero se llevaba para comer a la playa. El fin de semana largo de carnaval fue bueno, pero no alcanza para sostener todo el año”.
Por otro lado, Martínez Garbino subrayó que las estrategias de venta se apoyan cada vez más en las cuotas y promociones: “Lo que más quiere la gente es cuotas. En nuestro caso tenemos seis cuotas sin interés. También hay descuentos, el 3x2, por ejemplo, se está viendo en muchos negocios, pero el tema principal es que falta plata. Los sueldos no alcanzan, los impuestos son muy caros y los alquileres altísimos. En algunas situaciones la situación es insostenible”.
La presidenta del CDCI remarcó que los comerciantes buscan alternativas para sobrevivir con la implementación de la publicidad y medios digitales: “Hoy los clientes ya no vienen al local, les cuesta mucho recorrer, entonces tenés que salir a buscar la clientela, ya sea realizando ventas por WhatsApp como haciendo mucha publicidad por redes sociales. Hay que meterle con esto y tratar de seguir, porque no queda otra”.
Abril, sin fechas importantes ni cambios de clima
Sebastián Daroca, referente de una importante casa de electrodomésticos de Gualeguaychú, analizó el comportamiento del consumo en abril. En un contexto nacional marcado por el bajo consumo, contó que, en su caso, las ventas se han mantenido estables, sin caídas abruptas.
"La venta en sí viene bastante constante desde el cambio del último gobierno. Había caído muy abajo, pero se viene manteniendo el nivel de ventas", aseguró Daroca.
Si bien reconoció que el público ha cambiado, subrayó que la estabilidad en las ventas es producto de dos factores principales: la baja de precios por importaciones y los convenios con bancos y tarjetas. "Lo nuestro es bastante estacional, va dependiendo siempre del clima. Abril es un mes particular porque no coincide con fechas de alto consumo, como Navidad, Día de la Madre o Día del Padre. Tampoco se da el cambio climático hacia el frío, que suele impulsar la compra de calefactores, televisores y productos para el hogar. Estamos a la espera de que venga el frío", resumió el comerciante.
Este año, la expectativa también está puesta en el fútbol: "El Mundial siempre genera un consumo mayor en lo que es la venta de pantallas, de televisores", afirmó el entrevistado. Y contó que "lo que más se está vendiendo actualmente es la renovación de un televisor por uno más grande".
Asimismo, Daroca destacó el impacto de la importación de productos más económicos en el mercado local: "Antes, para comprar un lavarropa vos necesitabas un sueldo, con una bicicleta pasaba igual. Con la importación eso ha bajado muchísimo, hoy, quizás, te compras dos lavarropas, tres bicicletas".
Otro factor clave es la financiación. Ya que, en un escenario de salarios pisados, la posibilidad de acceder a cuotas y promociones es clave para sostener el nivel de consumo. Al respecto, indicó: "Tenemos muy buenos convenios con bancos. Siempre está la posibilidad de financiar, y si no es con tarjeta, también con el crédito personal nuestro".
De cara al resto del año, Daroca proyectó un escenario similar al 2025, con estabilidad y algunos repuntes en fechas clave. "En invierno también se consume todo lo que es más para el hogar. La gente pasa más tiempo en el hogar, cocina más, cambia el colchón, mira más televisión y agrega algo de calefacción", enumeró.
“Estamos en una recesión que supera el 2001”
Desde la Federación de Almaceneros de la Argentina, su presidente, Héctor González Paván, fue contundente: “Estamos en una recesión que supera el 2001. Nadie se anima a decir nada porque sí hablás, desde el gobierno no te van a pasar un mango. Todo es decadente”.
El dirigente nacional, oriundo de Concepción del Uruguay, apuntó contra la falta de políticas para las pymes. “Se ocuparon de Vaca Muerta y de la minería a cielo abierto con esto de la Ley de los Glaciares, pero se olvidaron de los comercios, de la gente y de las pymes. Esta falta de gestión la estamos pagando todos”, cuestionó. Y añadió: “Si el bolsillo del cliente no tiene un mango, no se salva ningún comerciante. Quiero decir con esto que se está rompiendo la cadena desde el inicio”.
La crítica del uruguayense se extendió a los servicios: “Es un robo, la energía eléctrica de nuestra provincia es una de las más caras, y ni hablar de otros servicios que necesitas obligatoriamente para mantener el negocio, como gas, internet y telefonía. Actualmente son impagables, ¿vos te imaginás lo que significa para un almacén afrontar estos valores? Una alternativa que se presentó es bajar los costos de la electricidad, por eso, el sábado viajo a Chacabuco por paneles solares importados de China. En este sentido, te aseguro que tenés que salir todos los días a buscar precios, pero si el cliente no tiene plata, no hay salida”.
González Paván también cuestionó la competencia desleal de las importaciones: “Lo textil murió. Lo que comprábamos nacional hoy tenemos que regalarlo porque lo que entra de afuera es más barato porque no pagan impuestos. Los servicios suben día a día, los fletes se disparan con la nafta. Es ineficacia de gobiernos anteriores y actuales. No hay nadie que luche por las pymes”.
Por último, el referente provincial resumió: “Los servicios suben, los alquileres suben, el empleado gana lo mismo hace dos o tres años; no hay políticas para generar empleo genuino. El fideo, la harina, la gaseosa subieron entre un 7 y un 9% el mes pasado, mientras ellos dibujan un 2 o 3%. Un jubilado gana 400 mil pesos, un empleado un millón y nosotros, como empleadores, no podemos pagarle porque nos cobran 52% más de cargas. Es horrible esta situación”.
Los testimonios coinciden en que el comercio se sostiene a fuerza de promociones, cuotas y descuentos, pero la falta de poder adquisitivo y la presión impositiva marcan un límite que condiciona cualquier repunte del comercio interno. Las estrategias de financiamiento funcionan como paliativos, pero no alcanzan para revertir la fragilidad de la situación actual.