Redacción EL ARGENTINO
La Selección Argentina recibió una noticia que encendió las alarmas a pocos días del inicio del Mundial. Leandro Paredes se sometió este sábado a estudios médicos luego de varios días de molestias físicas y los resultados confirmaron un desgarro en el isquiotibial derecho.
La lesión representa un duro golpe tanto para el jugador como para el cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni, ya que los tiempos de recuperación generan incertidumbre respecto de su presencia en el debut de la Albiceleste en la Copa del Mundo.
El volante de Boca venía arrastrando inconvenientes físicos durante las últimas semanas. Incluso, en el encuentro ante Universidad Católica por la Copa Libertadores, se lo observó con evidentes dificultades para moverse y visiblemente afectado por el dolor.
Tras ese partido, el propio futbolista reconoció que jugaba con molestias desde hacía varios días. En un primer momento, desde el club habían informado que se trataba de una contractura, aunque los estudios realizados posteriormente revelaron una lesión muscular de mayor gravedad.
La principal preocupación pasa ahora por los tiempos de recuperación. Según las primeras estimaciones médicas, Paredes necesitaría alrededor de tres semanas para dejar atrás el desgarro y volver a entrenarse con normalidad.
Como consecuencia, quedó descartado para los amistosos preparatorios que la Selección disputará frente a Honduras, el 6 de junio en Texas, y ante Islandia, el 9 de junio en Auburn.
La evolución del mediocampista será seguida de cerca por el cuerpo técnico argentino, que espera contar con una de sus piezas clave para el inicio de la máxima cita del fútbol mundial.