Redacción EL ARGENTINO
El Regimiento 3 de Caballería "Brigadier General Martín Rodríguez" fue fundada un 10 de junio de 1823 y tuvo asiento en nuestra ciudad por alrededor de 20 años, más precisamente hasta el 16 de noviembre de 1964, cuando fue trasladado a la ciudad de Esquel, con la bandera de ceremonia y toda la documentación de la Unidad, pasando de Caballería de Línea a Caballería Ligera.
Como lo hicimos en la edición del 10 de octubre del 2007, volvemos a rendir homenaje a quienes engrandecieron al C.3 integrando los distintos cuadros, oficinas y talleres de oficios y muy especialmente para los pocos oficiales y suboficiales que aún viven y con sus familias quedaron entre nosotros. Militares que se incorporaron después de 1945, provenientes de otras unidades de la Caballería o surgidos directamente de la Escuela Militar.
El suboficial Mayor Roque Piccini es el único sobreviviente de la epopeya que significó unir esos kilómetros que separan a Gualeguay de Gualeguaychú, con más de mil personas que tuvieron que buscar dónde vivir, alquilar y afincarse en este nuevo destino.
Roque Piccini tenía entonces 20 años, y sumado a los 80 que han transcurrido, hace poco tiempo llegó a los 100. Un verdadero acontecimiento festejado no solo con actos militares de primera línea, sino además por la misma Municipalidad y las Fuerzas Vivas.
En ese acto realizado en agosto del 25, con la presencia del Jefe del Escuadrón local, del Intendente Municipal, altas autoridades, familiares, amigos y vecinos, el reconocido militar nacido en Urdinarrain, recibió una plaqueta no solo por los 100 años de vida, sino por la labor cumplida dentro y fuera de los cuarteles.
El Regimiento C.3 fue fundado el 10 de junio de 1823 como resultado de la ejecución de la Ley de la Honorable Cámara de Representantes de Buenos Aires, la cual autorizó al Gobierno para proceder a su formación. Tuvo una destacada actuación tanto en el territorio nacional como en el extranjero, en la guerra contra Brasil, también contra Paraguay, en la Batalla de Tuyuty, en la campaña contra el indio, en la Rebelión de la provincia de Buenos Aires y en la expedición del Desierto.
Recordando a la Fanfarria
Después de tanto tiempo, es bueno recordar la Fanfarria del Regimiento 3 de Caballería, nacida y formada en Gualeguay a comienzos de la década del 40. Muchos de sus protagonistas ya no están, pero han quedado miles de anécdotas, episodios y cosas lindas para contar y rememorar, principalmente entre los mismos familiares y conocidos de esos soldados de la música que le pusieron fuerza, colorido y emoción a los actos cívicos que se realizaban en nuestra ciudad: el 25 de Mayo, 20 de Junio, 9 de Julio y el 17 de agosto.
Inolvidable, espectacular, brillante era el paso militar cuando marchaban por nuestras calles principales. Muy distinto, emocionante y digno de aplaudir cuando lo hacían con sus caballos blancos, montados con sus instrumentos y los mejores atuendos. No solo con las marchas militares sino también con las mejores melodías de esa época.
Los domingos eran distintos en Gualeguaychú cuando se realizaban las clásicas retretas en la Plaza San Martin. Se juntaban las familias para disfrutar del espectáculo y deleitarse con los distintos sonidos de los instrumentos: las cornetas, clarinetes, bombardinos y hasta el tambor, bajo las directivas del mismo director.
La Banda ingresaba desde Urquiza al Oeste para anunciar la finalización de las maniobras. Oficiales, suboficiales y soldados volvían de los ejercicios realizados en la zona del Arroyo Cle, de las inundaciones o de combatir las langostas en el norte entrerriano con el sonido de la Fanfarria.
Estas son líneas de agradecimiento que mandamos al cielo y es un verdadero orgullo recordar a nuestro padre Ramón Atilio, uno más de la banda que ingresó como voluntario y terminó como maestro interino. Un músico que no solo ejecutó varios instrumentos, sino que además aprendió el contrabajo.
Es muy reconfortante también mencionar a nuestros tíos Domingo Almada, muchas veces al frente de los desfiles, Héctor Britos, Roberto y José Vicente Nogués, todos en familia, estrechando filas en la unidad. Recordamos también a los hermanos Hermoso, el conocido Marcelino Amarillo, Walter Zedler, Pons, Mario Rodríguez, Pérez, Franco, Lapeyre, Etchepare, Peralta, y Alberto, entre otros.
Oscar Reverdito fue uno de los últimos referentes de la Banda. A sus 98 años recordó tiempo atrás en una entrevista que nunca se publicó, su historia militar y su pasión por la música. Nació el 1 de abril de 1925 y tuvo 8 hijos. Falleció a los 100 años. Surgió de la Escuela de Música y como aspirante se inició en la Banda de Zapadores. Hizo percusión, corneta, bombos y platillos y bastón.
Otro recordado integrante fue José Antonio Nuñez. Comenzó a estudiar música a los 12 años con el maestro Miguel Ángel Cremón. Primero integró su orquesta y finalizada la década del 50 pasó a formar parte de la C.3, cuando Miguel Silguero y Oscar Etchepare lo tentaron para unirse. En 1962 fue mandado a la Escuela de Música de Ciudadela, luego al mismo Colegio Militar y regresó como Cabo en 1964, justo en el final de la Banda. Llegó al Escuadrón de Exploración de Caballería Blindada 121, el 16 de noviembre de ese año y posteriormente fue trasladado a Tala, luego a Campo de Mayo y terminó su carrera militar en Formosa en 1992.
Atilio Burgos
Redactor 1966-2010